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PAX NOBIS

Queridos cofrades: El curso ha comenzado, pongamos los buenos propósitos a los pies de Nuestra Señora, y que Ella nos ayude a cumplirlos. Nada que nos divida; todo lo que nos una en el amor a la Virgen. Amén.   

Las intenciones del Papa para el mes septiembre son las siguientes:

·         Universal: Tráfico de personas: Para que sea erradicada la trata de personas,  forma moderna de esclavitud.

·     Por la evangelización: Misión en Asia. Para que, con espíritu misionero, las comunidades cristiana del continente asiático anuncien el evangelio a todos aquellos que aún lo esperan.

Festividades importantes:

·         Día 3.- Aniversario de la coronación canónica de nuestra imagen.

·         Día 4.- San Francisco de Asís.- Comienza el Sínodo sobre la familia.

·         Día 18.- Jornada Mundial por la evangelización de los pueblos.

·         Días 20, 21, 22 y 23, celebración de unas jornadas Litúrgicas en Zaragoza.

Notas:

A.     Se celebrará en Roma el Sínodo sobre la familia. Que Espíritu Santo ilumine a todos y cada uno de los participantes, y que éstos se dejen iluminar.  Es un sínodo que va tener una gran trascendencia. Por motivo de mis horarios semilaborales voy a varias iglesias y a diferentes horas a “oír la misa”. En ninguna de ellas he escuchado, en las preces, pedir que el Espíritu Santo ilumine a los  participantes. Se pide por las más variadas cosas, pero por lo verdaderamente importante nada de nada. ¡Pobre Iglesia española¡

B.     En la celebración del año de Santa Teresa de Jesús, casi siempre se dice lo mismo; se centran, normalmente, en algo con lo que ya comenzaba mi libro (año 1954) de historia de literatura española: Teresa de Jesús, intrépida y andadora… Algunos afirman que fue cuasi fundadora del feminismo, y que por ello fue perseguida por la Inquisición, como si la Inquisición la hubiere perseguido (mejor dicho: hizo objeto de estudio) por el solo motivo de ser mujer. ¡A san Juan de la Cruz, a Fray Luis de León, y otro muchos les debió de estudiar la Inquisición porque tenían tendencias femeninas (¡y yo sin enterarme!)! Que en sus obras nos enseñara a orar, a amar a Jesucristo, a optar siempre por la mejor solución aunque fuese la más costosa,… eso no tiene importancia, lo verdaderamente importante es que fuera intrépida, andariega y feminista. ¡Madre del amor hermoso ¡  

C.    El santo padre en una de sus múltiples intervenciones en este viaje a Cuba y a Estados Unidos, se llamo a si mismo con el nombre “siervo de los siervos del Señor”, (expresión con la que tradicionalmente se ha conocido al papa).  Y añadió que su misión era fundamentalmente la del servicio a la Iglesia. Efectivamente, los que ocupan un cargo, por importante o poco importante que sea, tienen como función esencial el estar al servicio de los que están a su cargo. El mando que tienen no está para hacer lo que les gusta, sino para el bien de su comunidad (tienen una  función esencialmente tuitiva). Además, la autoridad se ostenta, no se ejercita. Si hay que ejercer la autoridad es que algo funciona mal.

D.    Pablo, Rm. 12, 9 -12: Que vuestra caridad sea sincera. Aborreced el mal y aplicaos al bien. En punto a la caridad fraterna, amos entrañablemente unos a otros. En cuanto a la mutua estima, tened por más dignos a los demás. Nada de pereza en vuestro celo, sirviendo con fervor de espíritu al Señor. Que la esperanza os tenga alegres; estad firmes en la tribulación, sed asiduos en la oración.

Nunca, nunca juzguemos a los demás. Solo Dios sabe quién es bueno y quién no lo es. Al que el Señor le ha concedido un denario y responde como cinco, es mucho más bueno que al que se le ha concedido diez y responde como once; aunque nosotros, juzgando por las apariencias, creamos lo contrario. La humildad es la virtud esencial en los cristianos. Por eso el Magníficat, nos dice de la Virgen: “Porque ha mirado la humildad de su esclava.”.

Nunca seremos suficientemente humildes. Si tenemos algo, ese algo no es merito nuestro, es una donación de Nuestro Padre, que está en los cielos. Seamos agradecidos.   

E.     Pedro: 1Pe 4, 8-11: Ante todo, mantened un amor intenso entre vosotros, porque el amor tapa multitud de pecados. Que cada uno, con el don que ha recibido, se ponga al servicio de los demás, como buenos administradores de la multiforme gracia de Dios. El que toma la palabra que hable palabra de Dios. El que se dedica al servicio que lo haga en virtud del encargo recibido de Dios. Así, Dios será glorificado en todo, por medio de Jesucristo, Señor nuestro, cuya es la gloria y el imperio por los siglos de los siglos. Amén.

El don o dones que el Señor nos haya concedido, no es/son para nosotros, es/son para repartirlo entre los demás, y fundamentalmente con aquellos que nos están cercanos. ¡Qué fácil es querer a la chinitos, y qué difícil es querer al vecino de enfrente!

F.     San Agustín.- Tratados sobre el Evangelio de San Juan: … Jesús, el mejor abogado.- En efecto, quienes tienen una causa y quieren suplicar al emperador, buscan algún jurisperito de escuela, que componga las preces, no sea que quizá, si piden de forma distinta a como conviene, no sólo no logren lo que piden sino que, en vez de un beneficio, consigan además una pena. Como, pues, los apóstoles necesitasen suplicar y no hallasen cómo acudir al emperador Dios, dijeron a Cristo: “Señor, enséñanos a orar”; esto es, jurisperito, asesor nuestro, mejor dicho, compañero de asiento de Dios, componnos unas preces. Y el Señor enseñó con el libro del derecho celeste. Enseñó  cómo orasen y en eso que enseñó puso cierta condición: “Perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores”. Si no pides según ley, serás reo. Hecho reo, ¿tiemblas ante el emperador? Ofrece el sacrificio de misericordia, di en las preces: Perdóname, porque también yo perdono. Pero si lo dices, hazlo, pues ¿qué vas a hacer, a dónde vas a ir si mientes en las preces. … Dios, en cambio, que sabe si mientes o dices la verdad, no te permite lograrlo (el perdón) porque osaste mentir a la Verdad. 

Tenemos que tener el firme propósito de perdonar sinceramente a quienes nos ofenden (a veces ni siquiera  nos han ofendido, simplemente creemos que nos han ofendido, sufrimos un exceso de susceptibilidad). Es difícil, es costoso, pero es lo que no solo nos pide Jesús, sino que nos lo exige. No tendremos perdón si no perdonamos.  Pidamos muy seriamente a Nuestra Madre que nos enseñe a perdonar. 

Nuestra Madre, la de los ojos misericordiosos, es un ejemplo de perdonar. A nosotros, que matamos a su Hijo, nos quiere como hijos suyos, y atiende y cuida mucho mejor que cualquier madre terrestre. 

 

 

HABLA EL PAPA

 

A.     El Papa invitó el día 28, del presente mes de septiembre,  a los jóvenes católicos a que se preparen para la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ), que se celebrará en Cracovia en julio de 2016, realizando una obra física y espiritual de misericordia al mes. Tras explicar en qué consisten los gestos de misericordia y recordar que los jóvenes prefieren ser «concretos» les pidió que se comprometan personalmente: «A ustedes, jóvenes, que son muy concretos, quisiera proponer que para los primeros siete meses del año 2016 elijan una obra de misericordia corporal y una espiritual para ponerla en práctica cada mes». Explicó que «las obras de misericordia corporales» son las que aparecen en los Evangelios cómo «dar de comer a los hambrientos, dar de beber a los sedientos, vestir a los desnudos, acoger al extranjero, asistir a los enfermos, visitar a los presos y enterrar a los muertos»; pero que no hay que olvidar las «obras de misericordia espirituales» como «aconsejar a los que dudan, enseñar a los ignorantes, advertir a los pecadores, consolar a los afligidos, perdonar las ofensas, soportar pacientemente a las personas molestas, rezar a Dios por los vivos y los difuntos». «La misericordia no es buenismo, ni un mero sentimentalismo», subrayó el papa.

B.     El Pontífice, en la misa de Nuestra Madre,  recordó que en el Evangelio de hoy aparece el canto del Magníficat, en el que María, tras el encuentro con su prima Isabel que también está embarazada, alaba a Dios por las grandes cosas que ha obrado en ella.

Primera lección: La fe

El Santo Padre explicó que este pasaje evangélico resalta “el motivo más verdadero de la grandeza de María y de su santidad: el motivo es la fe. De hecho Isabel la saluda con estas palabras: ‘Feliz tú por haber creído que se cumplirá lo que te fue anunciado de parte del Señor’”.

El Papa señaló que “la fe es el corazón de toda la historia de María; ella es la creyente, la gran creyente; ella sabe –y así lo dice– que en la historia pesa la violencia de los prepotentes, el orgullo de los ricos, la arrogancia de los soberbios”.

Sin embargo, prosigue, “María cree y proclama que Dios no deja solos a sus hijos, humildes y pobres, sino que los socorre con misericordia, con premura, derribando a los poderosos de sus tronos, dispersando a los orgullosos en las tramas de sus corazones. Y ésta es la fe de nuestra Madre, ¡esta es la fe de María!”

Segunda lección: La vida no es un deambular sin rumbo

El Papa dijo luego que las grandes cosas obradas por Dios en María no tienen que ver solo con ella sino que también “nos tocan profundamente, nos hablan de nuestro viaje por la vida, nos recuerdan la meta que nos espera: la casa del Padre”. “Nuestra vida, vista a la luz de María asunta al Cielo, no es un deambular sin rumbo, sino una peregrinación que, aún con todas sus incertidumbres y sufrimientos, tiene una meta segura: la casa de nuestro Padre, que nos espera con amor”. Dios, explica el Pontífice, ha dejado en la tierra “un signo de consuelo y de segura esperanza” que tiene un rostro y un nombre concreto: “aquel signo tiene un rostro, aquel signo tiene un nombre: el rostro radiante de la Madre del Señor, el nombre bendito de María, la llena de gracia, bendita porque ella creyó en la palabra del Señor. ¡La gran creyente!”

“Como miembros de la Iglesia, estamos destinados a compartir la gloria de nuestra Madre, porque, gracias a Dios, también nosotros creemos en el sacrificio de Cristo en la cruz y, mediante el Bautismo, somos insertados en este misterio de salvación”.

Y para finalizar pidió a todos rezar para que “mientras prosigue nuestro camino sobre esta tierra, Ella vuelva sobre nosotros sus ojos misericordiosos, nos despeje el camino, nos indique la meta, y nos muestre después de este exilio a Jesús, fruto bendito de su vientre. Y decimos juntos: ¡Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María!”

C.    El Papa, con motivo de la la misa de clausura del EEJ, que ha reunido esta semana en Ávila a más de 6.000 jóvenes de Europa, Estados Unidos, Brasil, Argentina y Australia,  celebrado para «crecer, profundizar y dar testimonio de su fe y de su amor a la Iglesia, siguiendo el ejemplo y la enseñanza de Santa Teresa de Jesús, en el V Centenario de su nacimiento, ha enviado una carta, que ha sido leída en la misa, y que entre otras cosas, dice: «en tiempos recios, amigos fuertes de Dios», para señalar que se trata de una frase con «una resonancia especial cuando se dirige a los jóvenes y a su anhelo de verdad, bondad y belleza».

El Papa Francisco ha animado a los jóvenes a «no conformarse con una vida mediocre y sin aspiraciones y a esforzarse, en cambio, para crecer en una profunda vida de amistad con Cristo».

Al mismo tiempo, les ha instado a «tomar cada día más conciencia del don inmenso recibido en el bautismo y la confirmación», que «impulsa» a los cristianos a «llevar el amor de Cristo a quienes son semejantes».

«Su Santidad, al recordarles la necesidad de crecer siempre en el amor a la Iglesia y a los hermanos, les ruega que recen por él, a la vez que, con afecto, los encomienda a la protección de la Virgen María y les imparte de corazón la implorada bendición apostólica».

D.    Día 13 de agosto.- El Papa explica el verdadero sentido del domingo y la fiesta en la familia.

El Papa Francisco dedicó la catequesis de la audiencia general de este miércoles a reflexionar sobre la importancia de la fiesta en la familia, el trabajo y la oración, centrándose en el primero de estos tres aspectos. El Santo Padre ha asegurado que el domingo «está destinado a nosotros para que podamos gozar de aquello que no se produce y no se consume, no se compra y no se vende» y ha condenado «la obsesión por el beneficio económico y el eficientísimo de la técnica».

El Santo Padre indicó que «la fiesta no es la pereza de quedarse en el sofá o la emoción de una tonta evasión… No, la fiesta es en primer lugar una mirada amorosa y grata sobre el trabajo bien hecho; festejamos un trabajo».

«También ustedes, recién casados, están festejando el trabajo de un lindo tiempo de noviazgo: ¡y esto es bello! Es el tiempo para ver a los hijos, o los nietos, que están creciendo, y pensar: ¡qué bello! Es el tiempo para mirar nuestra casa, los amigos que hospedamos, la comunidad que nos rodea, y pensar: ¡qué buena cosa! Dios ha hecho así cuando ha creado el mundo. Y continuamente hace así, porque Dios crea siempre, ¡también en este momento!»

El Papa resaltó que «el tiempo de la fiesta es sagrado porque Dios habita en modo especial. La Eucaristía dominical lleva a la fiesta toda la gracia de Jesucristo: su presencia, su amor, su sacrificio, su hacerse comunidad, su estar con nosotros… Y es así, como cada realidad recibe su sentido pleno: el trabajo, la familia, las alegrías y los cansancios de cada día, también el sufrimiento y la muerte; todo se trasfigura por la gracia de Cristo».

Tras resaltar la importancia del sacrificio por amor que muchas veces los padres hacen para que los hijos vivan la fiesta, el Papa dijo que también en el ambiente de trabajo «a veces - ¡sin faltar a los deberes! - nosotros sabemos ‘filtrar’ alguna chispa de fiesta: un cumpleaños, un matrimonio, un nuevo nacimiento, como también una despedida o una nueva llegada…, es importante. Es importante hacer fiesta. Son momentos de familiaridad en el engranaje de la máquina productiva: ¡nos hace bien!»

El Pontífice dijo luego que «nosotros no debemos ser nunca esclavos del trabajo, sino ‘señores’. Hay un mandamiento para esto, un mandamiento que se aplica a todos, ¡ninguno es excluido! Y en cambio sabemos que hay millones de hombres y mujeres, e incluso ¡niños esclavos del trabajo! En este tiempo existen esclavos ¡Son explotados, esclavos del trabajo y esto es en contra de Dios y en contra de la dignidad de la persona humana!»

«La obsesión por el beneficio económico y el eficientísimo de la técnica amenaza los ritmos humanos de la vida, porque la vida tiene sus ritmos humanos».

El verdadero sentido del domingo

Sobre el tiempo de reposo, especialmente los domingos, el Papa resaltó que «está destinado a nosotros para que podamos gozar de aquello que no se produce y no se consume, no se compra y no se vende. Y por el contrario vemos que la ideología de la ganancia y del consumo quiere devorar también la fiesta: y también ésta a veces se reduce a un ‘negocio’, un modo para ganar dinero y gastarlo».

«La codicia del consumir, que comporta el desperdicio, es un virus feo que, entre otros, nos hace estar más cansados que antes. Perjudica el verdadero trabajo, consume la vida. Los ritmos desregulados de la fiesta causan víctimas, a menudo jóvenes».

El Santo Padre explicó que «la fiesta es un invento de Dios» y que Él mismo «nos enseña la importancia de dedicar un tiempo a contemplar y a gozar de lo que en el trabajo ha sido bien hecho. Hablo de trabajo, naturalmente, no sólo en el sentido del arte manual y de la profesión, sino en el sentido más amplio: cada acción con la cual nosotros los hombres y mujeres podemos colaborar a la obra creadora de Dios».

«La fiesta –concluyó el Papa– es un valioso regalo de Dios; un valioso regalo que Dios ha hecho a la familia humana: ¡no la arruinemos! Gracias

 

LA IGLESIA EN ESPAÑA

 

A.     Monseñor José Ignacio Munilla.- Obispo de San Sebastián.15/08/15. María, ¿cómo se ve la Tierra desde Cielo?

Queridos sacerdotes concelebrantes, queridas autoridades, queridos fieles donostiarras y visitantes que disfrutáis de estas fiestas entre nosotros; queridos todos, hijos de Dios, y por su gracia, hijos también de María:

Ayer por la noche resonaban en esta Basílica de Santa María las voces del Orfeón Donostiarra, en el tradicional canto de la Salve... A Aquella que tiene el privilegio de habitar ya en el Cielo en cuerpo y alma —como confiesa nuestra fe en esta solemnidad de la Asunción de María a los Cielos—, la sentimos, muy arriba y, al mismo tiempo, muy cerca.  No hay contradicción entre ambos adverbios: Cuanto más en el Cielo —cuanto más cerca de Dios—, más unida a los que imploramos la mirada de sus “ojos misericordiosos” en este “valle de lágrimas”.

Precisamente porque Ella está muy “arriba”, nos puede ayudar a ver la realidad desde la perspectiva divina. Y al mismo tiempo, gracias a que Ella es tan atenta y cercana a nuestras necesidades, su “mirada desde lo alto” se convierte en una auténtica clave de sentido, que nos ayuda a caminar en medio de tantas oscuridades.

Hoy, con nuestra mirada puesta en María, nos preguntamos cómo se ve la Tierra desde el Cielo, en la confianza de que Ella nos ayudará a encontrar un poco de luz para iluminar la respuesta correcta.

Y como punto de arranque en este empeño, me sirvo de una conocida novela de Robert Hugh Benson —un anglicano converso al catolicismo—, que lleva como título El Señor del Mundo, escrita en 1907.

Recurro a esa novela porque en diversas ocasiones el Papa Francisco la ha citado, como una clave hermenéutica para comprender la crisis contemporánea. Concretamente, en la rueda de prensa que concedió en el viaje de retorno de Manila a Roma, a propósito de la colonización ideológica que desde la “teoría de género” se está imponiendo a todos los pueblos y culturas, el Papa comenta: “Les recomiendo que lean este libro, y leyéndolo entenderán a qué me refiero con la expresión «colonización ideológica»”.

¿Cuál es la tesis de la citada novela recomendada por el Papa, y a la que me remito para inspirar el diagnóstico de nuestra crisis contemporánea? Se trata de una profecía de la llegada de un falso humanismo mundial, de apariencia pacífica y adornado de ciertos valores éticos, pero que en nombre de lo políticamente correcto pretende imponer unos valores contrarios a la ley natural y a la ley divina; y para ello se empeña en reducir el cristianismo a su dimensión privada, expulsándolo de la vida pública. La novela no tiene desperdicio, hasta el punto de que uno tiene la sensación de estar contemplando en ella la radiografía de nuestros días.

Por lo que a nuestra historia reciente se refiere, todos recordaremos cómo en el momento de la caída del Muro de Berlín, acuñamos ingenuamente el concepto de la “caída de las ideologías”. Llegamos a pensar que se había iniciado un nuevo orden mundial sin necesidad de ideologías políticas; e incluso, algunos concluyeron que la economía era suficiente por sí sola para cimentar el orden social, sin necesidad de filosofías, ni de teologías… El marxismo de la Europa del Este pasaba repentinamente a asumir las tesis de la economía de mercado; mientras que las democracias occidentales, de forma progresiva, renunciaban a su inspiración en el humanismo cristiano. El futuro de Occidente parecía construirse sobre las solas bases del bienestar económico, renunciando a otros planteamientos antropológicos, culturales o religiosos…

De esta forma, Occidente cometía una grave traición: optaba por el “tener”, por encima del “ser”; por el materialismo y el hedonismo, por encima de los valores que inspiraron su historia… Si bien es cierto que Europa continuaría cuidando y fomentando algunos valores éticos, lo más determinante de su nuevo rumbo fue el hacer oídos sordos a la llamada realizada por San Juan Pablo II en Santiago de Compostela, tras la caída del Muro de Berlín: “Europa, sé tú misma. Descubre tus orígenes. Aviva tus raíces (…) Tú puedes ser todavía faro de civilización y estímulo de progreso para el mundo”.

Aparentemente, Occidente terminó por transformarse en un cuerpo sin alma, donde lo único importante y definitivo parecía ser la economía floreciente y el bienestar social. ¿Acaso se habría llegado a alcanzar una ética del progreso renunciando a toda “ideología”? En pocos años se demostraría lo contrario… De la misma forma que no existe un cuerpo vivo sin alma, tampoco puede haber una sociedad de consumo, sin fundarse en una determinada concepción de la vida. Y así, en pocos años, la cultura fue asumiendo una nueva ideología… ¿A cuál me refiero? Sin duda, a la “ideología de género”. Está ocupando el rol del “alma” de Occidente, anteriormente disputada por el marxismo y el humanismo cristiano.

En realidad, todo apunta a que la “ideología de género” no es sino una metástasis del marxismo, asumida ahora por la cultura secularizada, mayoritaria en Occidente. A juicio de los más agudos analistas, el marxismo habría fracasado por haberse centrado en su teoría económica de la lucha de clases, pero sin atacar directamente a la familia, que es la que verdaderamente configura los valores de la persona. Por eso, en el momento presente, la “ideología de género” ha sido diseñada para confrontarse con la familia y con la misma concepción natural del hombre.

Como decía Chesterton, la persona desvinculada de la familia y de su propia naturaleza, es plenamente manipulable por el proyecto consumista. Al totalitarismo no le interesan las familias sanas y fuertes, sino las personas solitarias y desvinculadas. La victoria plena de este “nuevo orden” solo se puede conseguir desterrando el principio de subsidiariedad, hasta eliminar cualquier institución intermedia entre el Estado y el individuo. De esta forma, el ser humano se somete al “dios Estado”; y no le queda más remedio que seguir los dictados del consumismo, en obediencia plena y sumisión a lo políticamente correcto.

El pensamiento único se ha convertido en “ley” en nuestros días. En poco tiempo hemos pasado del relativismo a la dictadura del relativismo. En el campo político, los supuestos contendientes no presentan diferencias sustanciales en lo que al pensamiento antropológico y moral se refiere. En realidad, hoy en día, un secularizado ‘de derechas’ piensa sustancialmente lo mismo que un secularizado ‘de izquierdas’. Y es importante que tengamos la clarividencia necesaria para percatarnos de que lo que llamamos “políticamente correcto”, finalmente convertido en ley, se identifica con la “ideología de género”; la cual tiene en su agenda la deconstrucción del matrimonio y de la familia, por tratarse del único bastión que se le había resistido al “Señor del Mundo” —parafraseando el título de la novela—, de cara a poder controlar a  su antojo la misma humanidad.

Queridos hermanos, la Iglesia Católica y los cristianos ya hemos superado muchas dificultades en más de veinte siglos de historia. Al final, más allá de las crisis,  queda siempre lo verdadero y permanente: el amor de Dios por el hombre, y el destino eterno al que nos llama. Tenemos plena confianza en que la providencia divina guía la historia por encima de nuestras contradicciones y pecados; pero, precisamente por ello, no somos ignorantes ni indiferentes ante los retos del presente. Es previsible que en el futuro hayamos de pagar un precio alto por mantener una conciencia crítica frente a este pensamiento único, y, no digamos nada, por ejercer la denuncia profética frente al “Señor del Mundo”. También los nuestros son “tiempos recios”, como decía Santa Teresa de Jesús, en los que hemos de estar atentos a la permanente tentación de mundanización, contra la que, con tanta frecuencia, nos está previniendo el Papa Francisco…

Precisamente, refiriéndose a la novela citada —esta vez en el contexto de una homilía en la residencia de Santa Marta—, decía el Papa Francisco: “Existe una insidia que recorre el mundo. Es la «globalización de la uniformidad hegemónica» caracterizada por el «pensamiento único», a través del cual, en nombre de un «progresismo propio de adolescentes», no se duda en negar las propias tradiciones y la propia identidad” (18.11.13)

¡Que María nos ayude a comprender cómo se ve la Tierra desde el Cielo, para que no seamos engañados por ideologías falsas y caducas! Sabemos que el hombre no es feliz cuando recorre los caminos de su propio orgullo, sino cuando acepta su verdad y su condición de hijo de Dios. Santa María, en su humilde sí a Dios, dice el verdadero sí al ser humano y a la familia. Ella es modelo para todos: en su aparente debilidad, triunfa y permanece, mientras que todo lo falso pasa y desaparece.

B.     El Cardenal Cañizares (arzobispo de Valencia) ha afirmado: «a la Iglesia se la querría callada en todo, muda, que se plegase a los poderes de este mundo». Y  hecho hoy un llamamiento, en la solemne misa que ha presidido en la Catedral con motivo de la fiesta de la Asunción de la Virgen María, a «dar razones de la esperanza que anima a la Iglesia», frente a los que «la querrían callada en todo y plegada al poder».

Después de recordar cómo «la Iglesia en el siglo XX y los comienzos del XXI se ha visto acosada, tal vez como nunca en la historia, y ha tenido que librar dura batalla contra el poder de las tinieblas», el titular de la archidiócesis de Valencia ha añadido que también hoy «las fuerzas del mal, las que están al servicio del príncipe de la mentira, enemigo del hombre, siguen acechando a la Iglesia, dispuestas a despedazarla, y a quien en ella está presente, Jesucristo».

En este sentido, se ha referido a las cruentas persecuciones «en países que sufren la violencia desatada del yihadismo islámico como en Irak, Pakistán o Nigeria, donde se está masacrando a los cristianos por el hecho de serlo, con el silencio culpable de los países de Occidente».

Sin embargo, «no sólo es la eliminación física sino el ataque moral, también en Occidente», porque «lo que se intenta es que la Iglesia desaparezca y no cuente». A este respecto, ha advertido sobre los «movimientos ideológicos emergentes que, aunque huelen a rancio, en el fondo tratan de eliminar a la Iglesia porque es en ella, en definitiva, donde se ofrece a Jesucristo, la Verdad que nadie puede destruir y donde está el amor, la libertad, la felicidad y la Vida».

No obstante, ha precisado el cardenal Antonio Cañizares, «aunque el laicismo reinante, la secularización generalizada del mundo y la interior de la misma Iglesia, la apostasía silenciosa y las deserciones de tantos cristianos, el debilitamiento de las conciencias y la quiebra moral de los tiempos actuales… están siendo una prueba muy severa», la Iglesia «ofrece a todas las gentes la esperanza viva en Jesucristo, resucitado, consciente, además de que el hombre no puede vivir sin ella».

En efecto, «en medio de esta situación, en unión con María, asunta a los cielos, gloriosa, la Iglesia es testigo de esperanza, camina en esperanza, llama a la esperanza», ha asegurado el arzobispo de Valencia, porque «la Iglesia tiene la certeza de Jesucristo en ella, de que Dios no la deja en la estacada, como no deja en la estacada al hombre por la resurrección de su Hijo Jesucristo, de la que es muestra y garantía la glorificación de María que hoy celebramos».

  

LA IGLESIA EN EL MUNDO

 Cristo de Vung Tau - Vietnam

A.     La Iglesia en Vietnam se lanza de lleno a la evangelización y la participación de los fieles en la vida pública

Mons. Alphonse Nguyen Huu Long, arzobispo de la arquidiócesis de Hue y presidente de la Comisión, dijo: «La sociedad moderna de hoy quiere excluir a la religión de la vida social. Muchos jóvenes, en cambio necesitan volver a ella gracias a una nueva espiritualidad. Los jóvenes necesitan una nueva evangelización para reforzar la propia fe y enfrentar los desafíos del materialismo y del consumismo».

La Comisión para la evangelización involucra a toda la Iglesia cada año para idear nuevos modelos de comunicación de la fe, para «mejorar el modelo de la Iglesia, de sus comunidades y de su participación a la vida pública», involucrando a laico y familias en la misión evangelizadora». «Todas las 26 diócesis están llamadas a desarrollar un trabajo de estudio y de investigación sobre la situación de las parroquias y de las comunidades, para compartir las informaciones útiles en el congreso de fin de año.

Presionan por un relanzamiento de la vida misionera ante los números de los últimos 50 años, que muestran cómo el porcentaje de los católicos en el país es estable pero no en crecimiento. En un estudio realizado por el p, Antoine Nguyen Ngoc Son en el año 2010, se lee que en 1960 en Vietnam había dos millones de católicos sobre una población de 30 millones de habitantes (6,9%).

El porcentaje casi invariable muestra que la estrategia evangelizadora no dio los frutos esperados. Según los datos de la Conferencia episcopal, son 88 mil los católicos ligados a la actividad misionera, pero se registran sólo 41 mil bautismos por año.

El materialismo y el consumismo ponen un ulterior desafío a la Iglesia. Antes de 1975, las diócesis del norte del país no tenían iglesias ni sacerdotes. Por eso muchas personas se alejaron de la fe. Ahora la Iglesia en Vietnam (ya sea al norte como en el sur) tiene una estructura material mucho más eficiente pero hay individuos y familias que son desviados por la mentalidad mundana. Por este motivo la Comisión para la evangelización alienta a tener «una justa conciencia del trabajo misionero. Nosotros debemos aprender, entender los puntos de vista de las personas e idear un recorrido creando actividades para ellos». Algunos intelectuales católicos dicen a AsiaNews:

«La Iglesia vietnamita debe ir con los pobres, evitando el riesgo de la vanidad, como construir iglesias lujosas o celebrar ceremonias que cuestan mucho. Tenemos que estar más preocupados en proclamar la Buena Noticia a la mayor cantidad de gente posible».

 

B.     Un obispo brasileño condena cinco abusos litúrgicos.-  AGOSTO 2015 

El obispo de Barretos (São Paulo), obispo Milton Kenan Júnior, por un decreto del 04 de agosto, expresó sus instrucciones para remediar los cinco abusos litúrgicos observados en su diócesis.  Esto significa que durante el rito de la paz para el intercambio - opcional en la forma ordinaria, desconocido en la forma extraordinaria - los fieles no se mueven en la iglesia: simplemente "saludar a las personas más cercanas a ti." Añadió que el celebrante no debe dejar el altar para saludar a los miembros de la asamblea. Durante las solemnidades de Semana Santa o Navidad con motivo de las misas de confirmación, el matrimonio, la ordenación o funerales, "Rito de la Paz no es el momento apropiado para desearle" Feliz Navidad "," Feliz Pascua "o cualquier otro tipo de felicitaciones" . En cuanto a los ministros extraordinarios de distribuir la Eucaristía, el Obispo recuerda que no reemplazan ministro ordenado, "por lo tanto, el ministro ordenado no deben sentarse durante la Comunión y dejar la responsabilidad de distribuir la Sagrada Comunión a los ministros extraordinaria”. En términos de la Comunión bajo las dos especies, el obispo dice que "el comulgante no se le permite sumergir el mismo host en el cáliz, y él no puede recibir más de la mano de un host que se ha sumergido en el cáliz". En otras palabras, si la comunión bajo las dos especies por intinción, la comunión sólo puede ser administrado en la lengua.

MEDITACIÓN

Una meditación especial. Comentario al evangelio de la misa de hace tres domingos.

Este domingo proseguimos el camino del domingo pasado. Las lecturas son fuertes, especialmente la carta de Santiago, y es necesario ir digiriendo el mensaje, que vayan haciendo efecto, un poco como una medicina que desinfecta y cura. Dejemos claro que lo que cura no es la dureza de tonos fuertes y extremos con que nos alimentamos cada día. Pero las cuestiones ante las que el Evangelio nos sitúa  no las podemos contestar con respuestas de manual, como cuando éramos niños y contestábamos las preguntas del catecismo.

Hoy la Palabra de Dios nos dice: ¿Tú a quien perteneces? ¿Qué te hace discípulo de Cristo? La respuesta adecuada, pero ciertamente reductiva es: mi bautismo. Enriqueciéndola un poco podríamos añadir que también todos los demás sacramentos, y aquel poquito de buenas obras que hemos hecho hasta este momento. En el fondo no somos mala gente: este es el pensamiento de los discípulos. De esta manera es más fácil entender el asombro de los discípulos y la cuestión que poco a poco aflora desde algún rincón del corazón o la mente: ¿por qué razón he hecho todo lo que he hecho hasta ahora si éste último que ha llegado me pasa por delante?

Entendámonos: este “exorcista abusivo” tampoco es que sea muy abusivo: expulsaba los demonios en nombre de Jesucristo. Esta expresión no indica simplemente una forma que pueda ser intercambiable (en ni nombre, en el de algún amigo, en el de alguna divinidad…) al contrario significa que con aquella persona que se invoca con el nombre existe una profundísima unión, es como decir que no soy yo el que habla sino el mismo Jesucristo. Es el Señor que explica que el carácter abusivo no consiste en el uso de su nombre sino en la auténtica adhesión o no, de cabeza, corazón y vida a Él. Paradójicamente los que corremos el peligro de ser abusivos somos nosotros y no aquel desconocido, porque nosotros pertenecemos oficialmente a Cristo, pero nos arriesgamos a que nuestra vida diga que actuamos en nombre de cualquier otro, quizás sencillamente el nuestro o el de nuestros deseos, caprichos o necesidades. Por esta razón el evangelio prosigue con el discurso de los “cortes”: ¿tú de quien eres, de quien llevas el nombre, cuál es tu camiseta? ¿De Cristo o de cualquier otra cosa?

Si te dieses cuenta de que te han etiquetado con un nombre diferente no te detengas a juguetear y divertirte con el hecho, se convertirá en una sanguijuela que te consumirá la vida. Los tres pedazos a cortar representan respectivamente: la mano es el obrar, el pie es el moverse hacia los hermanos, mientras el ojo es el juzgar/evaluar. Nuestro obrar, nuestro ir al encuentro de las necesidades del hermano y nuestro saber juzgar rectamente la realidad, todo ello debe ser en el nombre de Jesús, que es como decir que se pudiera sobreponerse nuestro modo y el suyo, de manera que quien se fijara en nosotros lo pudiera ver a Él (es por esta razón que después el demonio huye).

Los ricos, que Santiago bombardea con tanta fuerza, son aquellos (¡por los bajini podríamos decir que somos también nosotros!) que están llenos de sí mismos, de las propias ideas, de sus propios deseos desequilibrados, de tal forma que no dejan espacio a Cristo. Una escapatoria fácil sería pensar que los ricos en la Biblia se descubren con la Declaración de Renta. Nada más lejos de la realidad: son aquellos que están vacíos y que sacian el hambre de Dios con alguna otra cosa. Los hay que se centran en el dinero, o en los placeres terrenales, o se obsesionan con el poder y la fama. Es la misma enfermedad en versiones diversas. Ser pobre significa estar vacío, hambriento de Dios y capaz de dejar espacio a Él, relegando los deseos y compañía porque el primer puesto corresponde a Dios (…Yo soy el Señor tu Dios…)

La pregunta que nos es presentada aquí es como una pesada losa: ¿eres abusivo o eres una persona conforme? ¿Quién  te ve a ti consigue ver a Jesús? Conforme significa según la norma, quiere decir conforme a Cristo.

La segunda pregunta es: ¿porque hago todo lo que hago? Esta aún es más poderosa e interpelante. Si pertenezco a Cristo tendría que poder decir que lo hago por el amor ilimitado al Padre que ama sin medida al hombre. Jesús en la última cena toma el pan que está a punto de partir (imagen verdadera de la cruz que pocas horas después iba a abrazar) y da gracias al Padre que le da la posibilidad de realizar esa entrega de sí mismo, ese don total, en favor de los hombres, de todos nosotros.

Entonces, ¿por qué hago lo que hago? ¿Es Cristo quien vive en mí o me estoy comprando Su amor o el paraíso? ¿Abusivo o persona conforme pues?

 Fr. Tomás M. Sanguinetti

 

 

POESÍA

En esta luz del nuevo día

que me concedes, oh Señor,

dame mi parte de alegría

y haz que consiga ser mejor.

Dichoso yo, si al fin del día

un odio menos llevo en mí,

si una luz más mis pasos guía

y si un error más yo extinguí.

Que cada tumbo en el sendero

me vaya haciendo conocer

cada pedrusco traicionero

que mi ojo ruin no supo ver.

Que ame a los seres este día,

que a todo a trance ame la luz,

que ame mi gozo y mi agonía,

que ame el amor y ame la cruz.

 

Os reitero que se admiten, mejor dicho se agradecerán infinitamente, toda clase de sude sugerencias y colaboraciones para tratar de que estas cartas nos sirvan para acrecentar nuestro amor a la Virgen María.

Un fuertísimo abrazo.

Sursum corda. Habemos ad Dominum.

Paco.